Nuestra receta original comenzó hace cuatro años, mezclando cacao, dátil, miel de agave y sal. Aprendimos a trabajar con el cacao sin usar conservadores ni moldes. Nos dejamos guiar por el amor y el respeto hacia el poderoso alimento que es el Cacao.

Hoy, evolucionamos al Grado Celestial, nuestro nuevo producto, Cacao Puro al 100% de Grado Ceremonial. Con la esperanza y la intención de devolverle al Cacao el poder que en él reconocieron todas las civilizaciones prehispánicas, para que después de siglos podamos volver a llamarle Alimento de Dios.