La receta es simple. Cacao, dátil, miel de agave y sal. Punto.
Se hace a mano. Con amor. Bastante, si no no sale. Se corta.
El secreto grande está en la temperatura.
También se necesita mucho brazo.
La receta fue muy fácil, porque llegó luego de varios años de trabajar con cacao.
Lo difícil en realidad es entender la enorme potencia que el cacao tiene como alimento.
Una vez que lo comprendes jamás dejas de consumirlo.
#comecacao